En los últimos años, Juventud Unida ha trabajado intensamente con el mini-básquet y en el desarrollo de las categorías formativas, con equipos femeninos y masculinos. Existe un grupo de padres, ex jugadores y simpatizantes de la disciplina que hoy conforman la subcomisión de básquet, que desde hace muchos años que trabaja voluntaria y desinteresadamente para el club y que observaban como el deterioro del piso deportivo -por el paso lógico del tiempo y de las intensas actividades desarrolladas-, comenzaba a limitar los usos y funcionalidades.

Hoy, con la firme decisión de la Comisión Directiva que acompañó la iniciativa de la Subcomisión de Básquet, el Estadio cuenta felizmente con un piso restaurado, renovado y firme, con una terminación de laca poliuretánica de primera calidad, que brinda confort y seguridad a los deportistas y garantiza un pique del balón en toda la superficie, un piso deportivo de las características que ostentan los mejores estadios del país.

El Club Deportivo Juventud Unida no sólo es pionero del fútbol local, también lo ha sido en básquet. Cuando en el año 1933 “el Juve” construyó la primera cancha de basquetbol de Gualeguaychú, que primeramente era de polvo de ladrillo, generó un gran revuelo que provocó que se movilizaran muchos jóvenes a practicar la “nueva” disciplina, poco a poco se iban disputando cada vez más torneos internos y así se fueron fundando otros clubes en la ciudad.

Con ese mismo espíritu de innovación y en la búsqueda de mejorar nuestras actividades e instalaciones, surgió la idea de devolverle al estadio muchas de las satisfacciones que él mismo genera. Para muchos, el club fue y es como el patio de su casa, es el lugar donde poder llevar adelante una intensa labor social, brindando contención a muchos gurises que han encontrado, en la práctica del básquet, una manera de mantenerse activos y relacionarse.

La puesta en valor del estadio continuará con otros trabajos de pintura y renovación en las tribunas y otros sectores, el desafío no termina aquí, estamos trabajando para que el “Lucio Martínez Garbino” luzca como lo que es: un estadio de primera.